Horóscopo del Tarot: Diciembre 2017

La Templanza nos visita en el mes de diciembre para finalizar el año con su mensaje. La Templanza es una de las cuatro Virtudes Cardinales «que consiste en moderar los apetitos carnales y el uso excesivo de los sentidos». La moderación, esa justa medida, es la clave. Ni más ni menos. Aquí vemos el ambiente perfecto producto del cambio, del fin de la guerra, la muerte y el caos. En el momento de la reconstrucción, todo se levanta con cuidado para que crezca más sólido. Todo lo que se dañó o destruyó se reconstruye de una manera nueva y diferente y, quizás, mejor. Todo lo que enfermó sana. Este proceso exige gran atención al detalle. 

Para muchos, la salud y el proceso de sanación son muy importantes este mes. Seguir las indicaciones médicas y los tratamientos médicos al pie de la letra puede hacer la diferencia entre sanar o seguir enfermo, vivir o morir. Una gota menos o de más hace la diferencia entre un veneno y una medicina. El antídoto a los excesos es la mesura. Mantenr la salud es mantener un justo y constante balance de buena alimentación y actividad física. Perder ese equilibrio puede comprometer la salud. 

Para mantener la armonía, hay que seguir unas reglas y respetar unos límites. Violarlos compromete ese estado perfecto, produciendo eventual desorden.

No moderar esos «apetitos carnales» que pretende controlar La Templanza lleva a los excesos y a la esclavitud cuando tus posesiones te poseen o te controlan — sean cosas, deseos, vicios o adicciones — pierdes tu libertad y tu paraíso. Mantener tu vida en orden y armonía es un trabajo arduo y constante. No es fácil, pero tampoco es imposible. Haciendo un poco a diario demuestra que podemos tener y vivir el paraíso en la Tierra si todos los días trabajamos para ello. Notar que se hace un poco de menos o un poco de más nos muestra qué debemos ajustar o modificar para tener la medida perfecta. 

La Templanza se presenta como un ángel que nos llama a conocernos a nosotros mismos, a mejorar y crecer para encaminarnos a cumplir nuestro propósito de vida. Hay que conocer y hacer la parte que nos corresponde en el Gran Plan de las cosas, en el Gran Esquema de la Vida. Sigue leyendo